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Lucia Di Lammermoor
Mi colpi di sua voce!...
Ah, quella voce
M'e qui nel cor discesa!...
Edgardo! lo ti son reas;
Edgardo! Ah! Edgardo mio!
Si, ti son resa!
Fuggita io son da' tuoi nemici...
Un gelo mi serpeggia nel sen!...
Trema ogni fibra!...
Vacilla it pie!...
Presso la fonte meco t'assidi alquanto...
Si, presso la fonte meco t'assidi...
Con el grito de las grullas
Encuentro tu mirada,
Hace mucho
Que no hablamos del amor.
Lo contaré
Con la lluvia de la noche,
Tú, habla con el ruido de las hojas.
Gritaré con la bandada de las grullas:
"¡Te quiero!"
Contestaré con el viento contrario:
"¡Te quiero!"
No, no son pocas las palabras,
Como las flores para la primavera,
Pero no se puede decir con las palabras,
Que de todos los astros,
A quien he querido,
Solo la luna es comparable contigo.
Gritaré con la bandada de las grullas:
"¡Te quiero!"
Contestaré con el viento contrario:
"¡Te quiero!"
Que los vientos, las lluvias y los gritos
De las bandadas lejanas de los pájaros
Serán nuestra conversación de amor.
Contestaré con el viento contrario:
"¡Te quiero!"
Mamá
Es difícil transmitir con las palabras
Aquellos sentimientos que viven dentro de mí...
Como explicarlo, que por las noches
Los pensamientos no dejan dormir.
¡Me acuerdo de ti, mamá!
Querida, amada, perdona...
Porque siempre fui obstinado,
He elegido los caminos espinosos.
Perdona, querida, por la soledad,
Por mis pocas cartas.
En mis pensamientos te beso tu mano
Y tu boca apretada.
Lloro mucho recordando,
Como a veces te ofendía.
Perdóname, mi querida,
La última vez perdona, queriendo.
Había tantas cosas que yo no entendía,
Hay tantas cosas que necesito entender.
¡Puede que he querido poco,
Porque no he podido entender el amor!
Perdona, querida, por la soledad,
Por mis pocas cartas.
En mis pensamientos te beso tu mano
Y tu boca apretada.
Tu amor, amor sin fin,
Tus esperanzas y tus sueños...
¡Perdona por mis maneras atrevidas,
Lo que te hacía triste!
Ahora conozco más la vida,
He podido entender muchas cosas...
¡¡¡Recuerdo tu dedicación
Y tengo tantas ganas de abrazarte!!!
Perdona, querida, por la soledad,
Por mis pocas cartas.
En mis pensamientos te beso tu mano
Y tu boca apretada.
Las costas de Rusia
El jardín viejo con el rocío dorado
Llora sin mi al amanecer,
Vuelvo a mi casa,
No quiero vivir de otro modo.
Me canso de la tierra ajena
Incomprensible y desconocida,
Vuelvo a mi casa,
Como siempre me siento a gusto en casa.
En el cielo matinal aparece la aurora,
Eres mi casa, eres mi costa, mi Rusia,
Esté donde esté, creo que en las vueltas terrestres,
Tú, Rusia, eres mi costa, Rusia eres mi casa.
Si alguien quien ha dejado su techo,
En las tierras ajenas encuentra la felicidad,
Quiero felicitarle,
Pero no tengo poder sobre mi corazón.
En el cielo matinal aparece la aurora,
Eres mi casa, eres mi costa, mi Rusia,
Esté donde esté, creo que en las vueltas terrestres,
Tú, Rusia, eres mi costa, Rusia eres mi casa.
La lluvia en Tbilisi
Está lloviendo en Tbilisi y un coche Lada blanco
Va por la carretera adoquinada como un barco...
Puede que esté feliz así como un niño,
Porque a quien yo quiero me quiere a mi.
Está lloviendo en Tbilisi, y cepillando el cielo
Vuela una detonación instantánea, como una grulla...
Me da pena, que no lo oyes, querida –
Les dice a todos que te quiero...
Está lloviendo en Tbilisi – se convirtió en mi vestido...
Yo lo presumo como un rey.
Y estoy triste porque tú no estás al lado,
Pero sabe que desde lejos te quiero...
Está lloviendo en Tbilisi – una lluvia ciega de mayo...
La cojo con la boca, como una borrachera.
Y ella como tú, me besa abrazando,
Y yo entiendo que te quiero.
De momento vivo con los sueños incumplidos...
Qué viva el día cuando estemos juntos
Vendremos a esta tierra bendita por nosotros
¡Y juntos entraremos en la lluvia de Tbilisi como en una iglesia!
Opera ¹1
Siempre queremos más de lo que tenemos
Siempre queremos más de lo que tenemos
Y la angustia atrapa nuestros corazones
Nos tambaleamos en el viento de otoño
Llenos de la felicidad de otro
Inflamado por la fiesta de otro
Como luz en un espacio abierto del bosque
Ponemos nuestras cabezas más altas que las mesas
Te abrazaré, achispado como separación
Y te tomaré en mis brazos
No te compartiré, salvaje como un abuso
Ni con un enemigo o un amigo
Raramente me pasa así
Te daré un poco de felicidad
Danzaras como una luz en la ventana
Y las polillas serán atraídas a tu luz...
Hoja de otoño
El mundo se ha roto en miles de pedazos,
En los ojos se quedó el vacío...
Mi alma parece estar toda en agujas.
¿A dónde se ha ido la belleza?
Yo me parto de la angustia,
Me rompo en los pedazos...
Como una hoja de otoño en el viento,
Juego un juego extraño...
Como una hoja de otoño en el viento,
Me borraré a mi mismo de la memoria...
A mi lado corren en flujo
Y pegan como latigazo de corriente
Las partes de los pensamientos incomprensibles
En alguien muy solo...
Yo me parto de la angustia,
Me rompo en los pedazos...
Como una hoja de otoño en el viento,
Juego un juego extraño...
¡Como una hoja de otoño en el viento,
Me borraré a mi mismo de la memoria!
Sonríe
¡Sonríe!
Si la lluvia detrás de la ventana no cesa...
¡Sonríe!
Si algo no sale bien.
¡Sonríe!
Si la felicidad se esconde detrás de las nubes...
¡Sonríe!
Incluso si el alma está rallada.
¡Sonríe!
Verás, entonces cambiará todo...
¡Sonríe!
La lluvia cesará y la tierra se vestirá de la nieve.
¡Sonríe!
Y la tristeza se alejará...
¡Sonríe!
¡Entonces el alma se curará!
Pido a todos los santos
Que está pasando: no tengo ni lágrimas, ni fuerzas...
Donde estás, Señor, sálvame.
En ajetreos mundanos
No me dejes.
Que está pasando: no tengo ni lágrimas, ni fuerzas...
Donde estás, Señor, sálvame.
Cerca de los iconos santos quemo las velas por amor.
¡Dale alas a cada canción
A los pájaros – la altura!
A nosotros – calor
para que el corazón de nuevo espere la primavera.
¡Pido a todos los santos
Por los míos y por los otros!
En la cruce es difícil cada paso.
Señor, si pudiera saber quien es amigo y quien es enemigo.
Pero en la sombra de los astros mudos
Ojalá no te olvides de nosotros.
¡Dale alas a cada canción
A los pájaros – la altura!
A nosotros – calor
para que el corazón de nuevo espere la primavera.
¡Pido a todos los santos
Por los míos y por los otros!
¡Dale alas a cada canción
A los pájaros – la altura!
A nosotros – calor
para que el corazón de nuevo espere la primavera.
¡Pido a todos los santos
Por los míos y por los otros!
Cerezal
El cerezal — todo de blanco como las novias.
El cerezal — se mueven los visillos.
El cerezal — el último baile de Ranevskaya.
El jardín abandonado de nuestro amor, el jardín vendido.
Pero yo soñaba con salvar mi refugio,
Pero yo susurraba apenas oíble: no talen.
Pero yo susurraba: sálvenos, salve.
La sala abandonada de nuestro amor, el baile abandonado.
Un siglo cruel — vuelan otros pájaros.
Un siglo cruel — ¿A quién rezar ahora?
Un siglo cruel — tiemblan tus pestañas.
El siglo abandonado de nuestro amor, el siglo vendido.
Perdóname que los santos están derrocados.
Perdóname que ya somos diferentes.
Perdóname – los jardines están desnudos.
La casa está sin mi, la casa está sin fuego, la luz está sin fuego.
Pero hay Alma, sigue siendo la misma.
El Alma está viva, sigue siendo tierna.
La vida sigue en una estepa infinita perdida.
De todos modos incluso ahora la vida es tan buena.
Un siglo cruel — vuelan otros pájaros.
Un siglo cruel — ¿A quién rezar ahora?
Un siglo cruel — tiemblan tus pestañas.
El siglo abandonado de nuestro amor, el siglo vendido.
Un siglo cruel — tiemblan tus pestañas.
El siglo abandonado de nuestro amor, el siglo vendido.
El cerezal — es mío el genio de la naturaleza.
El cerezal — el último suspiro primaveral.
El cerezal de mis poesías.
El jardín abandonado de nuestro amor, el jardín vendido.
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